Cuatro maneras de obtener el máximo rendimiento del aceite de palma en América Latina y el Caribe

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Duncan GromkoEscrito por:

¿Qué tienen en común el jabón, los helados y las barras de chocolate? Todos contienen aceite de palma – producido por el árbol conocido como palma aceitera. En Indonesia y Malasia se produce la gran mayoría de la oferta mundial, un conjunto de 47 millones de toneladas métricas en el 2013; como resultado estos países han visto grandes impactos negativos en el medioambiente. La rentabilidad está atrayendo interés en otros climas tropicales, incluyendo en América Latina y el Caribe.

palm worker

Aceite de palma en América Latina y el Caribe

Muchos países en América Latina tienen planes para aumentar la producción del aceite de palma. En Colombia hay planes para aumentar la producción a seis veces la cantidad actual para el 2020, lo cual requeriría 3 millones de hectáreas de plantaciones. Ecuador, Perú, Brasil, Honduras, Guatemala, y Costa Rica quieren aumentar la área planteada en los próximos años. El crecimiento de plantaciones causa la deforestación – en abril del 2015, el proyecto “Monitoreo de la Amazonía Andina” informó que 11.754 hectáreas de selva amazónica peruana se habían deforestado para dar paso a la palma aceitera.

¿Es posible que América Latina aumente la sostenibilidad del aceite de palma?

Cuatro propuesta:

En primer lugar, los beneficios del crecimiento de la palma aceitera se distribuirían de manera más equitativa si un mayor número de pequeños agricultores son dueños de y gestionan más plantaciones. El control del pequeño agricultor también evita la deforestación de miles de hectáreas a la vez: los pequeños agricultores tienden a plantar en patrones de mosaico, conservando algo del ambiente original y aumentando la biodiversidad agrícola, según investigadores de CIFOR.

La gestión de la palma de aceite varía mucho entre países. Según Juan Luis Dammert de Clark University, “Dos grupos controlan más de un tercio de todas las áreas de palma aceitera en el Perú. En los casos de Ecuador y Colombia, la producción es controlada por más empresas medianas.”

Un problema con la ampliación hacia abajo es que empezar una plantación de palma de aceite es extremadamente cara y requiere miles de dólares de inversión sin retornos significativos durante los primeros años. Sin acceso a crédito, la palma de aceite es insostenible para los agricultores que necesitan ingresos regulares. El BID tiene un proyecto con Banco de Guayaquil en Ecuador para proveedor crédito a productores pequeños del aceite de palma.

Una segunda solución está en una mejor planificación ecológica. América Latina tiene millones de hectáreas de terreno deforestadas y degradadas sobre todo por el ganado. El valor ecológico de estas tierras es bajo, por lo que la plantación de palma aceitera u otros cultivos no tienen las mismas consecuencias negativas para la biodiversidad y los servicios ecosistémicos como la deforestación de la selva tropical.

El uso de estas tierras parece una estrategia obvia para la expansión de la producción de aceite de palma de una manera respetuosa con el medio ambiente. Es difícil de vender; sin embargo, ya que las empresas interesadas en la reutilización de la tierra para el aceite de palma tendrían que negociar acuerdos con un gran número de pequeños agricultores, dice Dr. Patrice Levang, investigadora de CIFOR. “Grandes áreas que han sido despejadas al igual que han sido apropiados por miles de personas”, dice. “Si tratas de llevarlas [para el desarrollo de la palma de aceite], todas estas personas van a pedir una indemnización.”

En la mayoría de los casos, es simplemente más barato despejar nuevo bosque, y probablemente lo seguirá siendo hasta que las políticas cambien de una manera que proteja mejor a los bosques e  incentive la producción en tierras no boscosas.

Una tercera vía para mejorar la probabilidad de que el desarrollo del aceite de palma en América Latina sea amigable socialmente y con el medio ambiente es a través de la certificación de la sostenibilidad. La Roundtable on Sustainable Palm Oil (Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sostenible) – una asociación sin ánimo de lucro que ha creado estándares de sostenibilidad para el aceite de palma – garantiza que el aceite de palma certificado no ha venido de tierra recientemente deforestada y tampoco implica el trabajo infantil, entre otras normas. El grupo ya ha certificado a 3,4 millones de hectáreas de plantaciones de palma aceitera – que representan el 20 por ciento de la producción de aceite de palma – en todo el mundo. La RSPO está creciendo rápidamente en América Latina, con un crecimiento del 226 por ciento del volumen certificado entre 2014 y 2015.

La certificación no está exenta de problemas. Mi blog reciente discutió estos temas.

Por último, hay responsabilidad personal. Todos nosotros como consumadores deben tener en cuenta el impacto que la producción de alimentación tiene sobre el medioambiente. Podemos mandar aceite de palma certificado por RSPO. Sin demanda no se puede agregar un sobreprecio. En 2013, casi la mitad del aceite de palma certificado por la RSPO se vendió sin un sobreprecio.

Si bien los desafíos del aceite de palma hacen fácil simpatizar con las convocatorias de prohibir el aceite, eliminar el aceite de palma no resolvería ningún problema. Los consumidores globales exigen aceite vegetal ubicuo y barato. Si no son árboles de palma aceitera desplazando a los bosques, sería la soja, la colza, u otro cultivo de aceite.

Dicho esto, el aceite de palma está amenazando cada vez más recursos naturales en América Latina. Una mejor planificación agrícola y ambiental de los ministerios del gobierno y el liderazgo del sector privado pueden mejorar la sostenibilidad del aceite de palma en América Latina.

Parte de este artículo fue publicado por primera vez en Ensia.com y  en latinamericascience.org.

 

 

Last modified: Septiembre 9, 2016

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